Próximamente los espacios de libre estacionamiento en la ciudad de Buenos Aires serán más limitados y se incorporan más grúas de acarreo. Así, estacionar en la calle será cada vez más complicado, no sólo por el colapso habitual sino también porque a esto se le suma ahora la implementación definitiva del nuevo sistema de estacionamiento medido, que venía postergado. Las últimas informaciones indican que la Legislatura ya dio luz verde para que los parquímetros se expandan por más barrios. La ciudad quiere llevar los actuales 4.000 a más de 86.000.

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Asimismo, el Gobierno de la ciudad convocó a una audiencia pública para actualizar el valor de la hora de estacionamiento en la calle, que aumentaría un 50% a partir de enero. De tal modo, dejar el auto en la calle durante, por ejemplo, una jornada de 10 horas, costará $150, lo que eleva las ventajas de la media estadía en un estacionamiento privado, con seguridad, techo, evitando dar vueltas durante largos minutos para encontrar

lugar. Sumado a esto, avanza hacia su concreción el nuevo sistema de acarreo de vehículos en infracción con más zonas de influencia, que ya aumentó un 47% en el último mes, lo que agrega otro incentivo al estacionamiento privado.

“Hace varios años se dieron ambas iniciativas que estaban postergadas. Desde aquel entonces, con este tipo de medidas, quienes invierten en el rubro inmobiliario agregaron valor a la inversión en cocheras”, resaltó Esteban Súcari, socio de la firma Ecocheras, especialistas en el mercado de cocheras y estacionamientos.

EL CAMINO PARA INVERSORES

En esta línea, el mercado inmobiliario ofrece tanto a pequeños como a grandes inversores la posibilidad de acceder al negocio de las cocheras. “La rentabilidad supera a la que se calcula por el alquiler de departamentos. Los gastos de mantenimiento son mínimos, se reduce al extremo el riesgo por impagos, desactualización por inflación y vacancia en este tipo de locación, por la flexibilidad en los contratos y la creciente demanda”, explicó Súcari.

LA MODALIDAD DEL POOL DE RENTA Y LAS UNIDADES CON RENTA ASEGURADA SON DOS OPCIONES QUE LOS INVERSORES ESTÁN SIGUIENDO DE CERCA.

Además, del negocio tradicional de alquiler de la unidad a un tercero, la modalidad del pool de renta y las unidades con renta asegurada son dos opciones que los inversores están siguiendo de cerca. “Ofrecen buena rentabilidad y no requieren una gestión directa del propietario para poner la unidad en funcionamiento”, destacó.

En el pool de renta se asigna la unidad a un fideicomiso administrador. Este recibe los ingresos de las ventas diarias y mensuales, y abona todos los gastos. La ganancia mensual se distribuye en forma proporcional entre todos los propietarios, sin importar la ocupación específica de cada cochera. En el caso de la renta asegurada, el inversor adquiere una unidad y se asegura un determinado ingreso, independientemente del funcionamiento del garage. En ambos casos no sólo se obtiene un ingreso por la renta propia de la explotación comercial o particular sino también por la valoración de la propiedad, que va subiendo cada año.

“El crecimiento de la demanda de espacios privados para estacionar, sumado a las ventajas que ofrece este tipo de inmueble contra otros, hace que esta clase de inversión sea cada vez más atractiva para quienes vuelcan sus ahorros en el sector inmobiliario”, concluyó Esteban Súcari.

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